lunes, 25 de mayo de 2009

Mensaje de mitad de año, a casi principios

escrito entre diciembre y enero pasados

Tratando de recomenzar sin terminar, porque el año no termina, nunca empezó se puede decir, en realidad en este lado del mundo el año comienza en invierno (creo que por julio) cuando el frío llega a secar los árboles y a matar a los bichos que quedan, por allá cuando el mundo no era “este” mundo que al fin y al cabo es ideal, en el sentido objetivo de la palabra ideal.

Eso quiere decir que el hombre como una especie en evolución o mutación, entendiendo que esta última no es progresiva necesariamente y la primera contiene a la segunda, “acarrea”, lleva con sigo mismo, una carga materializada en conductas.

Cada conducta, aunque no parezca, tiene una justificación derivable de un principio histórico, que como tal, es ideal, la critica de este es la que nos lleva a la liberación, tanto individual como colectiva, una crítica práctica, ideal y materialmente. El concepto de praxis es aplicable a la sociedad y a sus sectores.


Una visión desde la crítica a los intelectuales.

Justificación

En este sentido se decía que cada sociedad genera a sus propios intelectuales acorde a sus necesidades, tanto en el sentido de la producción, como en el de la dominación o control social, como así también para su liberación o emancipación, dependiendo esto de la correlación de fuerzas en cuanto al control de las instituciones, entes a veces materiales, que justifican el ideal y por lo tanto el sentido común, o sea, la esclavitud escondida, (desde la escuela hasta las leyes)[1].

Los intelectuales tienen un rol específico en la organización general del trabajo. Funcionan como mecanismos en los cuales descansan todas las palancas del poder político y estatal, entendiendo a estos como el estado de cosas reinante y su justificación teórica que resulta insuficiente para cambiarlo.

La formación de intelectuales responde a una necesidad basada en un sentimiento o apreciación social, o en una mentira. Tienen un rol en la formación de la cultura y las diversas formas de justificación de los ideales. Vistos en su forma práctica de actuación, los artistas como una rama de ellos cumplen una función intelectual de estimulo y condicionamiento lo mismo que un docente, un contratista, un funcionario o un cura, lo que cambia es el sentido práctico de ese condicionamiento o estímulo.


Crítica en si

Cuando se ve una sociedad en decadencia, cuando uno llega al mundo y trata de comprender suele echársele la culpa primero a los adultos, después a la sociedad, luego a determinados adultos, hasta llegar a las generaciones muertas, eso es mentira, el materialismo histórico se basa en comprender a la sociedad como un todo en desarrollo, en donde se observan constantes y por lo tanto se reconoce que los aspectos cambiantes son de forma y no de contenido. Ya que el contenido es constante, se entiende como lo que debe cambiarse y con ello desarrollarse nuevas formas que acompañen al nuevo contenido.

La dialéctica es la forma en la que nos comunicamos, responde a la interpretación intelectual de símbolos y sonidos conectados con esquemas de pensamientos y sentimientos-sensaciones y determinan las respuestas materializadas en una o diversas conductas que tienen, por cierto, una matriz constante.

Al no verse las nuevas formas que dan el lugar al nuevo contenido, que lo materializan, es cuando se llega a la crítica a los intelectuales, que como veremos mas adelante es una critica a la sociedad toda como generadora y reproductora de los mismos.

Esta sociedad contemporánea (ha habido muchas contemporáneas) se caracteriza por el monopolio absoluto de las conductas de la sociedad por parte del estado y sus instituciones como son los medios de comunicación, cada conducta esta determinada y cada práctica nueva es cooptada, el contenido de las mismas no desborda las formas, no las rompe ni las viola en pos de la libertad y la autodeterminación, o sea, la verdadera democracia, las formas hacen al contenido, llevan a través de mecanismos a reproducir o a romper con la conducta constante aunque sea parcialmente, la cohesión ideológica con respecto a la interpretación de las constantes es la que lleva a la victoria o al fracaso a las sociedades con respecto a su tarea evolutiva en pos de la permanencia de la especie.


Explicación práctica

Las personas comunes están dispuestas a oír y aprender sobre el materialismo histórico y sobre la forma que tiene este de ver el mundo, por su justeza en verdad y su carácter libertario y transformador, pero no a oír sobre conspiraciones y planes secretos, sino a incorporarlo en el sentido común, para eso es necesario que el grupo “dirigente” este cohesionado, defienda y explique los principios básicos de la dialéctica materialista y de las realidades de la economía política, el concepto de plusvalía no es explicado y tenido en cuenta por los intelectuales, los orgánicos al orden porque no pueden y los orgánicos a la revolución no lo hacen ni denuncian en el parlamento ni nada

Planean hacer la revolución con su gente, o sea, su revolución, sin contar con los otros por mas que no estén de acuerdo entre si, ya que existen y representan una visión desde un lugar, el problema es cuando se ponen en el lugar de otro y no asumen sus compromisos desde el lugar y el rol que les toca y que han construido, o sea, el de dirigir democráticamente y poner al servicio de las mayorías los mecanismos mas democráticos que se conozcan, a la vez traspasar los conocimientos y los caminos que llevan a los mismos en torno al autoconocimiento a partir de la realidad del mundo que nos rodea y los vínculos sociales.

Vemos como los docentes luchan por el salario, es una lucha justa, pero la crisis de la educación no permite que los padres los apoyen porque los culpan por no hacer nada por cambiarla, dentro de una nueva política educativa debe estar contemplado el salario de los docentes y las becas para los alumnos como los contenidos a desarrollarse acordados entre todos los interesados en la educación, formación y contención de los individuos y sujetos de derechos.

En argentina, la hegemonía que ejercen los intelectuales académicos es nociva para la sociedad y está alimentada por mecanismos perversos de coerción, los obreros, campesinos, pueblos originarios, asalariados -y dentro de estos las diversas culturas y formas de entender el mundo-, tienen intelectuales que responden a necesidades verdaderas de sus sectores, que en la medida en la que se van convirtiendo en intelectuales orgánicos el sector específico queda puesto en la visión general como una parte mas a tener en cuenta por el resto como igual en la lucha por la emancipación del colectivo.

La única posibilidad de plantear una salida revolucionaria a la actual crisis mundial y a la constante crisis nacional es a través de la unidad de los sectores progresistas todos, desde los artistas hasta los militantes de partidos políticos, pasando por grupos de acción directa y de reivindicación económica, como asistencialistas, todos aquellos que consideran que para la transformación de la realidad a favor de las mayorías las cosas deben cambiar radicalmente, estos deben generar espacios de participación y de toma de decisiones, deben proponer sus propias ideas y la libertad en los demás para hacer lo mismo pero la voluntad de buscar una salida colectiva y por lo tanto la disposición a discutir ideas y ser democráticos con respecto a las decisiones de la mayoría, con la posibilidad de discutir en otros espacios, siempre y cuando se sea orgánico con los espacios de poder popular.

En cuanto la teoría revolucionaria se ponga a la altura del sentido común a través de su difusión y construcción democrática, podremos decir que el cambio esta en marcha, y que posiblemente no se detenga, el tiempo que deba transcurrir lo va a determinar la capacidad de cohesionar las fuerzas en torno al objetivo común que tengan los revolucionarios unidos.


El traspaso generacional

En los países coloniales (sometidos) como Argentina las clases dirigentes se disputan el poder cada tantos años, cuando una clase gana es porque extermino a la otra, la constante mas cercana es la intervención extranjera imperialista por parte de los países colonizadores.

En este momento la clase saliente y la clase entrante de dirigentes revolucionarios tienen un vínculo orgánico en donde se plantea la continuidad de una política que es el resultado de una derrota y no se plantea una salida efectiva sino la reivindicación de que fue injusto y tenían razón, por supuesto que tenían razón, pero algo estuvo mal y algo está mal, por lo que merecemos una explicación y una reflexión urgente en vistas al futuro próximo y al no tan próximo también.

Los jóvenes del mundo estamos despertando y eso no es un dato menor, la lucha entre las distintas generaciones puede llevarnos a una derrota a largo plazo, debemos encontrar salidas comunes y tratarnos como iguales por formar parte del mismo tiempo, el valor de los adultos es el camino transcurrido y el de los jóvenes el por transcurrir, por lo tanto deben ser iguales.


La prensa única

La necesidad de un órgano que se encargue de la comunicación de la sociedad se convierte en un desafío para todas las generaciones, la libertad de expresión materializada en canales, radios, páginas web y periódicos libres debe ser el resultado de una practica organizativa coherente y solidaria.

Los medios de comunicación son una institución tan importante por su clara capacidad de control social, como el gobierno (poder ejecutivo), la justicia o el parlamento, las épocas de la historia en donde la política es parte del sentido común se caracterizan por una participación mediática en los hechos políticos (periódicos y primeras radios) y luego con sentido militar, hasta convertirse en instrumentos de control social, por eso deben ser administrados socialmente convirtiéndose en parte orgánica de las comunidades autónomas.

Se ve en la prensa única una salida transitoria en lo que hace a la auto-organización y autodeterminación de los pueblos, sin romper las cadenas es imposible decidir libremente el camino propio a seguir, la emancipación debe ser el resultado de una construcción de pertenencia social común, como sujetos de la transformación. En este sentido el rol de los intelectuales es fundamental, entendiendo que estos son aquellos que pueden llevar adelante una práctica con sentido, ya sea por su formación como por su función social (como parte de un grupo social y no una clase).


Los nuevos intelectuales vienen “estereotipados” formados por los sucesos tecnológicos de alto impacto como la televisión, los videojuegos, la música de moda o el deporte; las relaciones formales con el estado como la escuela y la salud pública; así como la formación académica naturalizadora de las formas de control social impuestas en el sentido común.

El sentido común es el resultado de la valoración de una o varias prácticas (como los cuentos, leyendas religiosas o novelas de tv) asumidas socialmente (como frases o actitudes frente a determinados hechos), analizadas moralmente (como bien o mal) y adoptadas por el colectivo como pautas o anti-pautas, en la medida en la que el colectivo se adecua a determinadas pautas morales y de conducta mas alejados de las pautas históricas derivadas de la moral propia de cada comunidad (con la participación de las instituciones opresoras históricas), se ve mas el rol de los medios de comunicación masiva, el techo de cada institución es el piso para la verdadera liberación, incluidos los medios de comunicación.

La pasión no deja que se pierda la esencia, argentina es el país mas atrasado políticamente de toda la región, pero la pasión, el sentimiento puesto en cada acto y el compromiso de los militantes es incuestionable, y de esa pasión debe surgir la razón por la cual luchamos y esa no puede ser otra que la libertad y la felicidad, con todo lo que estas significan para toda la sociedad y no para los libres y felices minoritarios.


LA HISTORIA NO NOS ABSOLVERA Y ESA VA A SER NUESTRA BANDERA

SIN UNIDAD NO HAY PLAN POSIBLE


Es tiempo de definiciones, definamos unirnos y hacer la revolución, resolvamos entre todos el espacio.

[1] Véase A. Gramsci: Cuadernos de la cárcel: los intelectuales y la formación de la cultura.

31 de diciembre de 2008.
Bibliografía de apoyo para este texto:

Gramsci: cuadernos de la cárcel Nº 2, Los intelectuales y la formación de la cultura y Notas sobre Maquiavelo.

N. Maquiavelo: El Príncipe

V. I. Lenin: Qué Hacer?

C. Marx – F. Engels: Lucha de clases en Francia de 1848 a 1851 y Dieciocho brumario de Luis Bonaparte (en donde se ve el rol de los medios y del registro)